Perú 2006: Un debate para el olvido

Por Marco A Alvarez
22 de Mayo de 2006, Logan, UT, Estados Unidos

El debate presidencial del domingo 21 de mayo previo a la segunda vuelta electoral en el Perú sirvió para confirmar que la mayoría de peruanos, no aprendiendo la lección, insisten en hundir el país votando por los peores candidatos.

Es la primera vez que veo un sujeto que desea alcanzar el poder llegar 20 minutos retrasado y con la mayor irreverencia, y naturalmente faltándole el respeto a los millones de espectadores, excusa su error apuntando a los simpatizantes apristas de su irresponsabilidad. Posteriormente, el episodio de la bandera llega a ser vergonzoso, pero al mismo tiempo útil para poder analizar la grotesca y patética personalidad del candidato (que se dice) nacionalista.

Es una pena para mí y una vergüenza también haber presenciado este debate, donde el Sr. Humala lamentablemente demuestra no estar a la altura de gobernantes de países que seriamente enrumban hacia la prosperidad, además de su impuntualidad, su lenguaje es tan limitado como grosero, sus ideas son contradictorias y demuestra su ignorancia sobre asuntos básicos en la administración del estado. El Sr. Humala me dejó la impresión de un candidato que transmitió un mensaje sin consistencia, revestido de reiterados ataques al oponente. Su forma de hablar deja evidente el resentimiento, odio e ineptitud que juntos ciertamente provocarán el caos social y económico en el país. Por otro lado, la sombra de Chávez, que busca conquistar América Latina para abrir el mercado hacia sus empresas estatales, está cada vez más presente en el accionar de Humala. Chávez quiere agarrarnos de cholitos como lo hizo en Bolivia donde ahora los venezolanos y cubanos están asumiendo posiciones estratégicas en el país. El imperialismo continúa, sólo cambió de dueño, el nuevo dueño opta por la izquierda y el populismo basados en centralizar todo en el estado y mantener a la población ignorante.

Desde mi punto de vista, nuestro país NO puede darse el lujo de elegir a un sujeto como Humala, su participación en el debate así lo confirma. Otro punto es ver como fue capaz de apoyar la matanza de Andahuaylas y ahora lo niega con la mayor naturalidad.

García no fue mi candidato preferido en estas elecciones, pero en el contexto actual mi preferencia ciertamente está dirigida hacia él. Su participación en el debate no fue brillante, pero tampoco fue mala. Hizo lo necesario para que la audiencia notara la abismal diferencia entre una persona que es capaz de articular ideas y un limitado y pendenciero novato. Muchos editoriales y diarios consideran que la participación de Humala fue aceptable. Yo diría que considerando el nivel cultural del señor Humala, pues sí, se vieron notables progresos. Pero al mismo tiempo hay que reconocer que está todavía a millones de años luz de ser un presidente a la altura de Ricardo Lagos, Fernando Henrique Cardoso o Álvaro Uribe.

Me sorprendió y al mismo tiempo me tranquilizó la posición de García de continuar algunos programas sociales y económicos del actual gobierno así como la abertura de García hacia el modelo neoliberal, parece que entiende que si este modelo es aplicado protegiendo los intereses nacionales en todos los sentidos, pues podemos enrumbar hacia un futuro mejor. Puede parecer demagogia pero yo pienso que la economía peruana puede llegar a igualar o superar la chilena a corto plazo. No necesariamente el nivel de desarrollo de nuestro país pero si el poder económico.

Otro punto interesante es la posición firme de García contra los hegemónicos disparates de Chávez, inclusive diversos analistas internacionales vaticinan que solamente García tendría la habilidad necesaria como para enfrentarse a Chávez en Latinoamérica.

El debate en sí fue demasiado pobre, muchos reclamaron los detalles, el cómo resolver los problemas, pero debemos observar que difícilmente en 3 minutos de participación se pueden conocer detalles. Ya presencié debates en diversos países desarrollados y en vías de desarrollo y realmente puedo notar enormes diferencias de organización, presentación y contenido.

Por otro lado, muchos no entienden que en el mundo de hoy la economía es demasiado dinámica y las inversiones extranjeras son demasiado sensibles al nivel de seriedad con que un país se presenta al mundo. Un click es suficiente para retirar millones de dólares y llevarlo a países estables y serios. Jugar con los votos ahora, significa jugar con los más pobres del país, al final los ricos siempre saben (y tienen los medios) como arreglárselas en la crisis. Para ilustrar la situación basta dar una mirada a la desaceleración de las exportaciones e inversiones en estos días en el Perú. Capitales huyen por el peligro populista y por la demora en la ratificación del TLC.

En fin, espero que tomemos la decisión correcta. Yo recuerdo en el debate del 90 ver a un candidato leer su discurso y no pronunciar correctamente el español así como presentar una portada del diario OJO falsificada. Este señor, durante el debate, se dedico a LEER generalidades y ataques personales. Todos recordamos como el oponente fue todo lo contrario. Finalmente el país eligió incomprensiblemente la peor opción, la cual todos sabemos como terminó. En esta segunda vuelta electoral invoco a una reflexión seria, digna y sensata del electorado nacional.

One Response to “Perú 2006: Un debate para el olvido”

  1. Hola!

    Tu post se muestra ahora en el blog de UniversidadPeru.com:
    Crónicas blogeras de un debate esperado

    Saludos,

    Luis Alberto Barandiaran
    UniversidadPeru.com
    http://www.universidadperu.com

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