Dejen de jugar con la Educación!
Por Marco A. Alvarez
05 de Marzo de 2008
El decreto supremo 004-2008-ED relacionado a la contratación de docentes por Instituciones Educativas Públicas de Educación Básica y Técnico-Productiva deja mucho que desear cuanto a la capacidad del Sector Educación del Gobierno Central para poder proponer un ambiente normativo que promueva la educación de calidad. El polémico “tercio superior” ilustra claramente (y preocupa) que el gobierno no es capaz de definir reglas justas, efectivas y precisas para un asunto tan simple como la contratación de personal docente.
Aún cuando éste asunto ya fue extensamente criticado y debatido, sus repercusiones son preocupantes. En primer lugar, es bueno aclarar que no es admisible referirse al tercio superior como requisito fundamental para contratación, es decir, con carácter eliminatorio. Entre los muchos argumentos para probar su inaplicabilidad basta con citar que no todos los institutos o facultades de educación poseen la misma calidad, por tanto no se puede concluir que los candidatos fuera del tercio superior de la institución A son menos capaces que aquellos pertenecientes al tercio superior de la institución B. Lo que implica directamente que aplicar el tercio superior en un país con gritantes desigualdades educativas no es justo, y lo que es más claro, no es coherente con la voluntad del gobierno de contratar los mejores maestros. En mi opinión, es muy válida la búsqueda por contratar a los mejores, pero el decreto supremo es insuficiente, injusto e ineficaz para ese propósito. El gobierno debe reconocer el error y dar marcha atrás.
Por otro lado, algunas regiones han elevado oficialmente su voz de protesta. La Región Tacna aprobó una ordenanza regional (002-2008 CR) estableciendo sus propias disposiciones para contratación de docentes. Al leerla se hace evidente que dicha ordenanza posee una argumentación débil sobre el asunto, donde incluso se levantan afirmaciones delicadas y fuera de lugar como “un ensañamiento en contra de los profesores”. Entretanto, dejando de lado su débil introducción, causa mayor preocupación el artículo segundo, donde se propone una escala de bonificación completamente sin sentido. Es comprensible y esperado que el Gobierno Regional de Tacna tenga el compromiso de velar por la calidad de la educación y esté dispuesto a regular la selección así como premiar a los mejores docentes disponibles a trabajar en las instituciones educativas de la Región. Políticas en ese sentido son bienvenidas e inteligentes. Pero el dar prioridad a quien es nacido o quien es residente en Tacna NO garantiza docentes de calidad ni contribuye con los verdaderos objetivos de un proceso selectivo. En este punto el Gobierno Regional se equivoca rotundamente y transmite la impresión de importarle más la popularidad que el saber tomar las decisiones apropiadas. Adicionalmente, debe ser notado que el artículo 2 propuesto es contraproducente con el argumento de la “igualdad de oportunidades” que la misma ordenanza defiende en su introducción.
La Educación es un tema muy importante para el futuro no sólo regional, si no del país. El tomar las decisiones correctas impactaría en millares de niños y jóvenes que aún tienen la oportunidad de crear un futuro diferente para las próximas décadas. Optar por el populismo o tomar la educación con leviandad lamentablemente traerá consecuencias negativas y sensibles para el desarrollo regional. Tanto el Gobierno Central como el Regional tienen el derecho de equivocarse, pero en éstos momentos, tienen el deber de rectificarse.


