Educación Superior en Computación en el Perú
Por Marco A. Alvarez
28 de Mayo de 2008
La Computación ha venido influenciando fuertemente el progreso de la humanidad, haciendo con que la ciencia, ingeniería y el mundo de los negocios puedan realizar significativos avances. Esta característica aunada con su incisiva presencia en la sociedad actual hacen que la Disciplina de Computación sea considerada estratégica para el desarrollo de una nación. El término Computación proviene del inglés Computing y puede ser utilizado de manera indistinta con el término Informática, así como en algunos contextos específicos Tecnología de la Información. Para facilitar la lectura, en el presente artículo solamente se hará referencia al término Computación.
La educación superior en Computación es un elemento esencial en la concepción de un país moderno e insertado en el circuito mundial de la tecnología. Tanto el pre-grado como el post-grado cumplen funciones específicas para la formación de recursos humanos de calidad que puedan contribuir para el incremento de la competitividad regional/nacional.
Generalmente, carreras de pre-grado en esta área son sensibles a los avances tecnológicos así como a las características locales, lo cual hace que cada país/región tenga un escenario particular en cuanto a la nomenclatura utilizada y/o distribución de contenidos. Entretanto, existen esfuerzos internacionales para crear documentos que puedan ser usados como referencia para la definición de carreras dentro de la disciplina de Computación. Uno de los más referidos por todo el planeta es la Computing Curricula de ACM/IEEE, que presenta distribución de contenidos curriculares para 5 perfiles profesionales (carreras de pre-grado) bien definidos: Ciencia de la Computación, Ingeniería de Computación, Sistemas de Información, Ingeniería de Software, y Tecnología de la Información. Aunque en muchos países se toman en cuenta estas referencias, no en todos se implementan exactamente los 5 perfiles profesionales. Por tanto, es una tarea para la comunidad académica local el saber aprovechar referencias internacionales para proponer perfiles profesionales acordes con tendencias internacionales y que al mismo tiempo respeten la historia y el contexto nacional.
Actualmente en el Perú, carreras del área de Computación reciben una gran diversidad de nombres. Un reciente estudio realizado con la ayuda de José Baiocchi, José A. Pow-Sang y Lizeth Alcazar Valdivia muestra que existen en 69 universidades públicas y privadas las siguientes denominaciones: 30 Ingeniería de Sistemas, 8 Ingeniería de Sistemas e Informática, 8 Ingeniería Informática y de Sistemas, 7 Ingeniería Informática, 3 Ingeniería de Computación y Sistemas, 3 Ingeniería de Sistemas y Computación, 2 Ingeniería de Software, y otros 4 nombres diferentes. Es evidente la gran diversidad de nombres para carreras universitarias además de la fuerte influencia de “Ingeniería de Sistemas”.
Las carreras de Ingeniería de Sistemas en el Perú han ido degenerándose y a su vez absorbiendo contenidos del área de Computación debido a la gran difusión de ésta última disciplina. Lamentablemente, esto acabó tergiversando la verdadera naturaleza de la Ingeniería de Sistemas así como la correcta nomenclatura en carreras del área de Computación. En la actualidad, carreras denominadas Ingeniería de Sistemas están enfocando conceptos de Ciencia de la Computación en semestres iniciales, seguidos de Sistemas de Información e Ingeniería de Software en los semestres finales. Todos estos tópicos pertenecen a la Disciplina de Computación. Esta situación impacta negativamente el mercado de trabajo que no puede distinguir correctamente las habilidades de cada profesión, los estudiantes que desean emigrar a proseguir estudios de post-grado en el exterior, así como también a los egresados de la educación secundaria que no pueden distinguir fácilmente la carrera más próxima a sus preferencias.
La verdadera Ingeniería de Sistemas se presenta como preponderante en la concepción de sistemas complejos, envolviendo una perspectiva capaz de sintetizar hardware, software, recursos humanos, infraestructura, medio ambiente, entre otros. Diseñar sistemas complejos es una tarea distinta a la de diseñar/desarrollar Software, y más distinta aún de actividades teóricas como descubrir nuevos modelos de computación. Un ejemplo de sistema complejo puede ser el de un Aeropuerto Internacional en una gran capital. Ciertamente, Ingeniería de Sistemas no es Computación. Aún cuando es correcto afirmar que toda ingeniería debe considerar la perspectiva de sistemas, este argumento no es suficiente para ‘transformar’ la verdadera Ingeniería de Sistemas en Computación.
En beneficio de ambos campos de conocimiento en el Perú, Ingeniería de Sistemas y Computación, es necesario proponer una reorganización en las carreras de pre-grado, respetando la esencia de cada uno. Bajo la ausencia de reglamentación gubernamental es un factor crítico la participación de representantes de ambas comunidades académicas, así como la predisposición para forjar un futuro mejor de las actuales autoridades al interior de las universidades.
En el Perú, la educación superior en Computación como un todo se ve perjudicada por la falta de identidad. El no tener las cosas claras es nocivo para la viabilidad tecnológica del país. Para ilustrar la situación actual, pueden ser citados los siguientes indicadores:
+ no existen programas de doctorado en Ciencia de la Computación;
+ no existen programas de maestría con estudiantes a tiempo completo trabajando bajo la supervisión de doctores en el área;
+ el país no viene produciendo software en cantidades expresivas;
+ la producción científica nacional entre 1996/2006 corresponde apenas a 34 papers (de acuerdo a SCImago Journal & Country Rank), lo cual es un promedio de 3 papers/año;
+ muchas carreras se enfocan en el uso de herramientas en lugar de los principios que rigen la disciplina de computación.
Estos indicadores reflejan una imagen no muy optimista para la educación superior en Computación, la cual se refuerza por la falta de identidad impuesta por la negativa influencia de mal llamadas Ingeniería de Sistemas. Ciertamente, es positivo promover trabajos cooperativos y armonía entre las dos áreas así como acercar a sus respectivas comunidades académicas, pero al mismo tiempo, se debe evitar continuar confundiendo la identidad de perfiles profesionales en cada una de ellas.
Aplicar acreditación universitaria, programas de inversión en proyectos de investigación, o crear parques tecnológicos, no serán suficientes para darle la correcta identidad tanto a la verdadera Ingeniería de Sistemas como a la Computación. Es necesario promover el encuentro de las respectivas comunidades académicas para trabajar en busca de identidad. Toda iniciativa que busque el consenso es tan benéfica como urgente.
Por otro lado, un factor adicional para la consolidación del área en el Perú así como la organización de la educación superior en Computación, es la presencia de recursos humanos de clase mundial. Para tal fin es imprescindible la capacitación de magisters y doctores en universidades del exterior, así como la repatriación de quienes van concluyendo sus estudios. El gobierno debe ser consciente de la situación actual, así como participar activamente del encaminamiento de una solución a corto plazo. No olvidar que sin recursos humanos altamente capacitados en áreas específicas como la Computación no hay competitividad.


